Laboratorio · 4 min de lectura
Medir en el laboratorio lo que se percibe con los sentidos
Qué aportan los instrumentos y por qué sus resultados solo cobran sentido al contrastarlos con la percepción.
Los instrumentos miden propiedades físicas y químicas con precisión y repetibilidad: la cromatografía de gases identifica compuestos volátiles, un texturómetro cuantifica fuerza y deformación, un colorímetro describe el color en un espacio numérico y las narices o lenguas electrónicas registran patrones de respuesta.
Pero un instrumento no percibe. Mide una propiedad que puede o no ser relevante para quien usa o consume el producto.
Qué significa correlacionar
Correlacionar es comprobar, con datos, qué medidas instrumentales se relacionan con qué atributos percibidos. Cuando esa relación existe y es estable, la medida de laboratorio se convierte en un indicador rápido y económico de un atributo sensorial.
Por qué hay que validar
Una relación que funciona para una categoría o un rango de formulación puede no funcionar en otro. Por eso la correlación se construye y se verifica contra paneles humanos, y se revisa cuando cambia el producto o el proceso.
Qué se obtiene
Bien establecida, esta conexión permite decidir más rápido en etapas tempranas, reservar los paneles para las preguntas que realmente los necesitan y dar trazabilidad objetiva a los resultados sensoriales.